sábado, 29 de septiembre de 2007

Vietato fumare

Odio Buenos Aires, qué ciudad absurda, no se puede fumar en ningún bar, resto, boliche. Odio, cómo odio Buenos Aires, sus avenidas ruidosas, las neurosis de sus gentes, lo rutinario de su cocina... las ínfulas de grandeza que se da esta urbe que aspira a ser europea y que queriendo ser todo no es nada, nada más que ella.

Auténtica. Impredecible. No odio Baires. Al contrario, he llegado a amarla. Sólo me duelen, como dice el tango, los dolores del por siempre que hoy murió. Se me acaban los días. Pero no quiero postergar la marcha: ¿a qué sufrir en una semana en lugar de ahora? Intentaba pelearme con ella, con la ciudad, insultándola. No me sale y, además, en cierto sentido, vengo peleándome con ella desde que llegué: y creo que ambos, Capital y yo, sacamos el mismo placer de la lucha. El gusto del roce, la fricción, como un amigo del que se adora hasta su mal carácter.

¿Qué voy a extrañar más? Obvio que a la gente. Gente linda, gente amorosa. Gente chiflada, gente piantada. Los sonidos. Buenos Aires, que no entra por los ojos sino por el oído. Buenos Aires es una experiencia psicológica que requiere mucho esfuerzo físico para ser aguantada. Si uno vence, ama.

Así que, después de la carrera, lo peor que puedo decir de Buenos Aires es que está prohibido fumar en los espacios públicos, por Ley 1.799, de control del tabaco de la ciudad autónoma de Bs. As.- . Gracias, quédese con la vuelta.

Geografía de las fotos: L.N.Alem, Independencia y Perú, Plaza Francia, Cabildo, Bosques de Palermo, Puerto Madero, Giuffre, Corrientes, Santa Fe y Junín; 9 de Julio.


Esta ciudad está embrujada, sin saber... por el hechizo cautivante de volver.
No sé si para bien, no sé si para mal, volver tiene la magia de un ritual. Yo soy de aquí, de otro lugar no puedo ser... ¡Me reconozco en la costumbre de volver!
Al reencontrarme en mí, al valorar después, las cosas que perdí, ¡La vida que se fue!

Llegué y casi estoy, a punto de partir... Sintiendo que me voy, y no me quiero ir.
Doblé la esquina de mí misma, para comprender,
¡que nadie escapa al fatalismo de su propio ser!
Y estoy pisando tus baldosas, ¡floreciéndome las rosas por volver!

Esta ciudad no sé si existe, si es así... ¡O algún poeta la ha inventado para mí!
Es como una mujer, profética y fatal, ¡pidiendo el sacrificio hasta el final!


Pero también tiene otra voz, tiene otra piel;
y el gesto abierto de la mesa de café...
El sentimiento en flor, la mano fraternal
y el rostro del amor en cada umbral.


Ya sé que no es casual, haber nacido aquí y ser un poco así...
triste y sentimental.
Ya sé que no es casual, que un fueye por los dos,
nos cante el funeral
para decir... ¡Adiós!

Decirte adiós a vos... ya ves, no puede ser.
Si siempre y siempre sos ¡UNA RAZóN PARA VOLVER!


Siempre se vuelve a Buenos Aires a buscar
esa manera melancólica de amar...
Lo sabe sólo aquel que tuvo que vivir
enfermo de nostalgia...
¡Casi a punto de morir!

Siempre se vuelve a Buenos Aires. Música de Astor Piazzolla, letra de Eladia Blázquez

viernes, 28 de septiembre de 2007

Asiento disentir antes de que me entierren (Recoleta 2)

En el centro cultural de Recoleta, un núcleo bastante movido de muestras y eventos, en una de las zonas más caras de Buenos Aires. Curiosamente, el suelo más caro de la Argentina está en el cementerio, Recoleta, que lidia pared con pared con este centro cultural. Entre los muertos ilustres del cementerio están las escritoras Ocampo, Evita, Sarmiento, y otros padres y madres de la Patria.

Pero hay que darse prisa, porque la muerte acecha, en disentir, parece decirnos el luminoso que recibe al visitante de este centro totalmente gratuíto; hay un montón de gente valiosa, aún muy viva, en el país. Durante este mes las exposiciones más "grosas" son una macro muestra de vídeo arte, la celebración de los 40 años de Les Luthiers (como grupo, ¡eh?), una exhibición del arte gráfico de Tute y el festival electrónico Onedotzero, en el que mi amiga Natalia Garagiola participará el día 30 creando en vivo las visuales de Miniröcke.

Más info en:
http://www.onedotzero.com.ar/2007/localshowcase_get.asp?i=17 [onedotzero] y
http://www.tutelandia.com.ar/ [la site de Tute, que ahora se suma a mi conocimiento de los genios argentinos del mundial humor gráfico: Quino, Fontanarrosa -recientemente dejó de colaborar con Les Luthiers como escritor por haberse, él sí, muerto-, Maitena y Liniers, entre tantos otros fundamentales].

PD: http://fierro.wordpress.com/
PD2: http://www.centroculturalrecoleta.org/

¡Dense prisa!

miércoles, 26 de septiembre de 2007

El patio de la escuela

Kirchner, el presidente de la nación, está en Nueva York, atendiendo a la reunión de líderes mundiales que se dan cita en la ONU estos días de septiembre. Su esposa, Cristina, Kristina (Fernández) Kirchner, también anda por Manhattan. Se reúne principalmente con empresarios, como ha hecho estas semanas pasadas en España, Alemania y Francia. En NY también está ahora el ministro de transportes, aunque ha anunciado que adelantará su regreso para hacer frente a los paros sindicales del Subte.

Macri, el futuro alcalde de Buenos Aires, está en Madrid. Se entrevista con Gallardón y Aguirre, atento a las evoluciones de la capital española, porque quiere trasladar las obras del metro y la M-30 a su ciudad. No sé cómo advertirles, mientras nuestro ex, Aznar trabaja como asesor de empresas estadounidenses que desean invertir en terrenos argentinos.

Macri no asumirá el cargo hasta diciembre; la presidencia de Kristina está todavía pendiente de las elecciones de octubre, pero la mina se pasea por todo el planeta habiendo asumido que no hay opción a que ella no sea la futura máxima dirigente de la república. Todo el mundo lo da por sentado.

Igual los argentinos van a votar. Están obligados a ello, so pena de multa. Una cartillita indica cuántas veces ha votado cada ciudadano: sólo quedan exentos de este derecho obligatorio aquellos en edad avanzada. El día anterior a las elecciones se veda la venta de alcohol en todo el país: como las elecciones caen en domingo, los argentinos hacen acopio de alcohol dos días antes para pasar la noche del sábado.

¿Se anestesian? No veo que echen de menos, no demasiado, a los líderes -y aún no líderes- que yiran (vagan) ahora por el mundo. No esperan toda la atención de los padres, y madres, de la patria.

PD: En opinión de una amiga la situación está bárbara; es como cuando en la escuela el profesor no viene y los nenes tienen libre. Uno no aprende, pero la pasa bien. De última, está más tranquilo.

PD2: Sean como sean las cosas en apariencia, lo cierto es que Argentina tiene una tradición democrática de casi dos siglos. Las comparaciones, claro, son odiosas. El patio de mi casa...

PD3:


lunes, 24 de septiembre de 2007

Reinas

Todas las mujeres somos reinas, dice una conductora de programa de tele en “Metro En Vivo”. Presentan el libro “Reinas”, del que sortearán, entre las televidentes que colaboren con un llamado, cinco ejemplares acompañados de una chocolatina: “quiero comerme el chocolatito, pero no, que llegó la primavera, va a venir el verano, y hay que ponerse la malla”. La tipa pasa los sesenta, naturalmente, sin los arreglos estéticos casi obligatorios en la Argentina. Tal vez esté operada y pase en realidad el centenario.

Habla del libro: “Todas somos reinas, cada mujer es una reina; reina sos vos, que juntás cartones para dar de comer a tus hijos; y vos, secretaria ejecutiva, sin la que el jefe no puede hacer nada; y vos sos reina, la abuelita, a la que ya llegó la hora de descansar pero tenés que quedarte cuidando a los nietos”.

Sin palabras. La mujer se somete al varón en casi todo el mundo. Acá en Argentina todavía está contenta por ello, su feminidad se intensifica cuando el hombre le abre una puerta, sin saber que le están cerrando otra. Excepto, claro, Kristina.



sábado, 22 de septiembre de 2007

Lago en los Bosques de Palermo

Este día compartí mucho y bueno: sol, sandwiches, cariño, paseos, conversación, risas, gaseosas, amigos. Ahora lo guardo para mí. Como la foto, no requiso retoques.

viernes, 21 de septiembre de 2007

CORRIENTES-ALEM

¡Qué quilombo! 100 metros de la Avenida Corrientes nos tomaron 40 minutos en auto. Llegamos tarde a una exposición de arte contemporáneo argentino: mi chofer participa en la muestra-salón con premio, pero no demuestra demasiada exasperación ante el hecho de que estemos llegando, ya, una hora tarde a la inauguración.

Desde el auto de al lado me gritan ¡qué quilombo!

“Y… no se preocupe” – respondo – “ya va a ver que en 37 días nomás cambia todo, los botamos, ya va a ver que esta vez es la buena, que nos arreglan el país después de las elecciones”.

El tipo celebra la joda. Mi chofer se ríe, entusiasmada con mi arrebato porteño. Dice que incluso me cambió la voz.

Me acuerdo de Cortázar, de su Autopista hacia el Sur, y me pregunto ¿de qué escapaba aquella gente?

La inflación, la inseguridad, son temas porteños. Fuera de Capital, y del Gran Buenos Aires, se hacen humo. Pero son los porteños, con su smog, con su tráfico, los que colapsan la información, los focos de los mass media siempre apuntando a esta Ciudad Diva: Buenos Aires está fascinada consigo misma, es narcisista, es un ombligo hipnótico que atrae todas las pelusitas: el vicio irresistible de hurgar en él para sacarlas nos ocupa todo el tiempo.

PD:
La expo, un éxito, al menos para mi gusto. Ideas similares a las que hay en Europa, pero sin la asfixia que produce el conceptualismo que tanto nos fascina, y mucho trabajo, bien hecho, con gusto. El mercadeo, bueno, es otro tema que está por verse. Me dicen que hasta después de las elecciones está todo parado, no se vende, no se arriesga; con el cambio de gobierno, aún cuando gobiernen los mismos, rodarán cabezas, y los que tienen el dinero aún no saben si lo seguirán teniendo. En Buenos Aires hay mucho arte, pero son los extranjeros, con la ventaja del cambio euro-peso, los principales inversores.

PD2: La site de mi amiga pintora, Fernanda Piamonti, sin su permiso: http://www.fernandapiamonti.com/es/

jueves, 20 de septiembre de 2007

País de Luna

La bandera argentina recoge el celeste y el blanco del cielo. En el centro, un sol radiante, antropomorfo, que no sonríe.

Curiosamente, me explica un amor de pibe que estudia astrología, el país está regido por la luna; es una nación cáncer, con todos los rasgos que caracterizan al signo: conservador, sensible hasta lo susceptible, protector de la familia y de sus signos, casi tribal, centrado en lo que le es propio y en guardia permanente frente a lo externo. Por supuesto, también algo lunático.

Una nueva amiga me expone su queja, amarga, porque no encuentra la ocasión de lucir un kimono: el qué dirán es muy pesado en este país extremadamente religioso. Mi respuesta es que el problema debe resolverlo desde dentro, en ella misma, porque las ocasiones de enfrentarse al otro las tendrá acá, y en Europa. Pero es cierto, debo aceptarle, que la renovación parece inasumible para la Argentina, y que tal vez por ello la palabra esté siempre en boca de todos, y la mirada, típica mirada en Argentina, puesta en algo lejano, demasiado difuso hasta para ser soñado.

Mi acompañante española me dice que uno no sabe nunca qué esperar en Argentina. Lo dice porque anoche nos acostamos sabiendo que hoy habría huelga en los subtes (metros), pero ya a las 9 de la mañana el paro se había levantado. Yo veo que todo sigue igual: con mejoras, la situación no es tan distinta a la del 2001: lo esperable es lo inesperado, lo confiable es que en un día se convoque un paro, se levante, y se vuelva a convocar.

Plaza de los dos congresos, al final de la Avenida de Mayo, y estación de subte en Santa Fe.